La magia, siempre funciona?

¿Qué tipo de magia trabajamos no­sotros?

Venimos de una escuela que parte del Método TRCD (Técnica de Reequilibrio Corporal DAMUN) y trabaja la globa­lización del cuerpo. Y ahora estamos metiendo la magia, pero para noso­tros el mayor santuario de adora­ción es el cuerpo.

Con los trabajos de magia a diferencia del reequilibrio corporal TRCD, la persona no pasa por proceso emocional, la persona hace un pro­ceso energético; no estamos trabajando la emoción, aquí estamos trabajando el uni­verso energético. Son independientes, medios de trasporte distintos, yo me movilizo, pero son diferentes frecuencias, diferentes horizontes.

 

Con la magia trabajamos sobre todo limpiezas energéticas para sacar lo que nos bloquea del pasado, el saco de patatas que llevamos al hombro y que no nos deja vivir el momento con libertad ni abrirnos a las oportunidades de la vida. Talismanes para mejorar la salud, y hechizos para lo que queramos atraer en el momento. La alta magia, bien hecha, nos pone jóvenes.

 

¿Siempre funciona la magia?

La magia siempre funciona, pero se necesita estar abierto para que la petición llegue al individuo. Si estamos cerrados totalmente no habrá nada que pueda entrar. Estar abierto a la magia no es creer en ella si no estar preparado y tener el halo receptor limpio.

 

La magia es la energía que está en el espacio, limpia y pura, alcanzable para nosotros. Si el campo magnéti­co está más limpio tendremos más fuerza para atraer la magia de la vida a través de los Síes, la oportunidad y el avance.

Si estamos rodeados de Noes, el halo no sube, está en los tobillos, hay que desenrollarlo.

 

Ejercicio para subir el campo magnético: Para dormir nos pintaremos un topo blanco en cada tobillo. Cada mañana durante 20 días de lunes a viernes encenderemos una vela blanca, verbalizando: “Yo subo mi halo de Energía hacia el sí, la vida y la positividad”.

En este tiempo algo tiene que cam­biar en nuestras vidas. Si no es que no hemos podido subir el campo magnético conviene que alguien nos haga una limpieza para poder trabajar con hechizos para atraer la magia a nuestra vida.

 

La magia: una ayuda:

Muchas veces nos sentimos paralizados, bloquea­dos y con dudas; esto nos lleva a una gran desolación interna de la que queremos salir. Sin embargo, nuestra mente sigue ahí, dando vueltas y más vueltas a lo mismo, lo que hace que podamos optar por buscar ayuda.

Una de las ayudas es saber más de nuestro futuro, siem­pre asumiendo que los únicos que podemos modificar nuestro futuro somos nosotros mismos, con nuestras actitudes mentales y nuestra acción en la vida.

Es ahí cuando nos dicen la PO­SIBLIDAD de lo que podemos hacer y obtener si NOS MOVE­MOS, ya que si estamos esperan­do, nada va a pasar.

Por eso es bueno coger la infor­mación, elaborarla, y avanzar desde la acción.

 

Tenemos que tener en cuenta que siempre el trabajo con la magia hará un 33% del proceso, otro 33% que lo debe hacer la persona en la vida para lograrlo, el 33% restante es lo que el Universo tiene para cada uno.

 

 

Quiero puntualizar que cuanto más metamos la cabeza, y más nos obsesionemos con un tema que anhelamos conseguir, más lo alejamos. Las cosas llegarán a nuestro camino, cuando estemos realmente preparados para asumirlas, y no preparados a nivel mental, sino cuando estamos realmente preparados a nivel corporal, para asumir ese cambio en nuestra vida. No aparecerá ni antes ni después, pero a veces esa oportunidad viene como una ráfaga de luz que pasa por delante un instante, ZAS! Y se va, tan rápido como vino. Está en nuestra mano cogerla cuando aparece. La magia es esa cosa efímera.

 

Eso es la real magia, la magia a veces es eso que parece que nunca acontece y en un momento acontece. ¡Eso es mágico!, pero para que llegue eso mágico necesitamos despertar a la vida, a la conciencia. Tenemos que ver que perdemos mucho por el camino, y una de las mayores pérdidas es la desolación con nosotros mismos, que yo creo que no hay remedio externo que me de esa fuerza.

 

Limpieza para conectar con nuestro foco de poder: Llenamos la bañera con agua tibia, agregamos un poco de sal y de pimienta. Nos sumergimos de cabeza a pies, pelo incluido, 3 veces. Nos secamos con una toalla negra. Esto nos va a sacar todo lo denso del alma y conectaremos con nuestra propia ilusión. Este trabajo se hace 1 día, dejar descansar 2 y luego otra vez, durante 10 días, de lunes a viernes.

 

Al trabajar la magia nos sentiremos más libres, sin prejuicios ni juicios externos, más centrados en nuestro camino, en lo que hemos venido a vivir. La vida es un avance constante que nos lleva a estar en nuestro eje y a ser felices.

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